Las doce tradiciones

Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de OA.

Para el propósito de nuestro grupo solo existe una autoridad fundamental: un Dios bondadoso, tal como se manifiesta en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que fieles servidores; no gobiernan.

El único requisito para ser miembro de OA es el deseo de dejar de comer compulsivamente.

Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a OA como un todo.

Cada grupo tiene un solo objetivo: llevar su mensaje al comedor compulsivo que todavía sufre.

Un grupo de OA nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de OA a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo principal.

Todo grupo de OA debe mantenerse a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.

Comedores Compulsivos Anónimos (OA) nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear a trabajadores especiales. 

OA, como tal, nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas de servicios o comités que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.

OA no tiene opinión acerca de asuntos ajenos; por tanto, el nombre de OA nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

Nuestra política de relaciones públicas se basa en la atracción más que en la promoción; debemos mantener siempre el anonimato personal ante la prensa, la radio, el cine, la televisión y otros medios de comunicación pública. 

El anonimato es la base espiritual de nuestras tradiciones, que nos recuerdan que debemos anteponer siempre los principios a las personalidades.